El sistema educativo en la Argentina es uno solo. Posee dos tipos de gestiones: la pública en la que el Estado se hace cargo en forma directa de la administración pedagógica-didacta-administrativa y económica de cada establecimiento y la privada en la que el mismo delega dicha administración a una entidad propietaria y a un representante legal quienes responden ante las supervisiones correspondientes en el cumplimiento de las leyes educativas vigentes.
En general los servicios educativos de gestión privada siempre han sido considerados como “escuelas para ricos” en las que los alumnos de familias de niveles socio-económicos medios, medios altos pueden acceder a una educación de mejor y mayor calidad solo porque pagan altas cuotas mensuales que se destinan a sostener mejores salarios docentes, infraestructura, materiales didácticos, tecnologías etc.
La forma de gobierno representativa, republicana y federal dispone que el estado nacional delegue a cada provincia la ejecución de políticas educativas pedagógicas didácticas acordadas por un Consejo Federal que garantice por medio de las idiosincrasias regionales una única identidad nacional, y responsabilizando a las provincias exclusivamente de la gestión y funcionamiento escolar.
En este marco, Buenos Aires, es una de las provincias más importantes de nuestro país tanto desde el punto de vista poblacional como económico. L a generosidad de su geografía y recursos, le han permitido acompañar un mayor desarrollo y progreso de las ciudades y pueblos que la componen. En este sentido el territorio bonaerense se expresa en el CONURBANO BONAERENSE, súper-poblado con indicadores de economías que fluctúan entre distritos muy ricos y otros en líneas de indigencia, y una PROVINCIA INTERIOR formada por urbes rodeadas por poblaciones sostenidas en actividades temporarias fundadas casi exclusivamente en producciones agrícolas ganaderas.
Son en esas pequeñas comunidades organizadas en históricos pueblos “de campaña” , expresión de la formación de una Argentina que fue prospera y que no abandona su desafío de serlo, que conforman distritos en los que en muchos casos la Educación ha sido sustentada en el sistema educativo de gestión privada, subvencionando el propio Estado a iglesias, sociedades de Fomento, Mutuales etc. delegándoles la administración escolar a fin de responder a las demandas educativas que garantizaran el derecho esencial de acceso a la instrucción y formación .
Precisamente es en el territorio bonaerense interior en los que los Servicios Educativos de gestión privada se transforman en “colegios privados para pobres”, pues en ellos se concentran comunidades educativas de bajos ingresos que reciben formación de niños y jóvenes como única garantía de desarrollo, y promoción social a través de proyectos educativos de calidad, y contención obteniendo respuestas a demandas socio-comunitarias inclusive de alta vulnerabilidad.
Tal vez por acción o por omisión a lo largo de la historia la GESTION PRIVADA no ha querido, o no ha podido comunicar su verdadera función dentro del sistema educativo argentino, seguramente inserta en el propio prejuicio de falsa competencia o de exclusión frente a la gestión pública. La vieja e histórica “grieta “….también se ha visto reflejada en nuestra realidad educativa, perdiéndonos todos la oportunidad de demostrar el alto valor de la construcción desde las diferencias de visiones pero no de objetivos.
Definitivamente en nuestro sistema educativo las dos gestiones no han trabajado en forma conjunta, sino exactamente al revés…la gestión pública se ha pretendido sostener solo desde el discurso y no desde la acción, y la gestión privada lo ha logrado desde la acción y no desde el discurso. En ambos casos las políticas públicas generadas desde los ministerios de Educación tanto nacional como provinciales han sido responsables, generando desigualdades que se han expresado en las enormes diferencias: resultados que en la actualidad arrojan indicadores de crecimiento y movilización de matrícula alumnos y calidad educativa ubicando una gestión por sobre la otra. Por lo tanto a lo largo de todos estos años en pos de defender la “escuela pública” lo único que se ha logrado en términos reales es fortalecer la “escuela privada”.-
Estos, son tiempos de cambios y desafíos nuevos en la educación mundial y muy especialmente en nuestro país, quizás sean momentos de empezar a trabajar en el sinceramiento de nuestro sistema educativo, reconociendo a ambas gestiones como complementarias pero no como excluyentes. Quizás haya que invitar a abandonar las “ excesivas virtudes” de la educación publica e “ injustos prejuicios “ para la educación privada, generando acciones conjuntas que se reflejen en políticas publicas sostenidas en la complementariedad de soluciones concretas en las que ambas gestiones den respuesta a cada una de las demandas educativas, y sociales de las comunidades que representan.
Tal vez este sea también el momento de hacer “docencia” con funcionarios educativos, supervisores, directores, docentes, familias, alumnos, y con la sociedad toda, de las virtudes y potencialidades de nuestro sistema educativo público.-privado, de tal forma de poder aplicar los principios filosóficos que hoy propone los cambios de paradigmas de acuerdos, colaboración, inclusión. heterogeneidad, en políticas de estado que se expresen definitivamente en las practicas áulicas.
Monica Marisa Lescano. Es abogada-Licenciada en Gestion de Instituciones Educativas. Con capacitacion Docente. 27 años de antiguedad docente. Actualmente es directora de Nivel Secundario de la Provincia de Buenos Aires ( Instituto Mixto de Estudios Secundarios D.F.Sarmiento en Comandante Nicanor Otamendi General Alvarado Provincia de Buenos Aires). Ademas es profesora de Nivel Secundario y de Nivel Superior.
Para contactarse con la autora: monicalescano@hotmail.com
