Emocionadamente: desde el Nivel Inicial… miramos las emociones.

¿dónde nacen? ¿cómo las regulamos?

La palabra EMOCIÓN proviene del latín moveré (mover) con el prefijo e que significa mover hacia afuera, sacar afuera. La educación Emocional contribuye al desarrollo integral de la persona, que es la finalidad de la Educación.

Es un proceso Educativo, continúo y permanente que pretende potenciar el desarrollo de las competencias emocionales como elemento esencial del desarrollo humano

Rafael Bisquerra

Busca adelantarse a los problemas, trabajando con las personas sanas para que permanezcan sanas.

No tiene una finalidad “terapéutica”.

Este Proceso debe estar presente a lo largo de toda la vida: en la familia, en la educación Inicial, primaria, secundaria y superior.

En el seno de la familia es donde se inicia está educación, desde los primeros meses de vida y durante los primeros años del niño va aprendiendo las claves contextuales de las emociones, a partir de experiencias y observación. La observación y la experiencia relacionadas con la forma en que la madre o el padre gestionan las emociones son las primeras clases de educación emocional que el niño recibe de su núcleo prioritario. La necesidad de la educación emocional es claramente percibida en la actualidad por los docentes.

Realicemos un ejercicio juntos …. Solo tomará unos segundos

Pensemos… en que parte del cuerpo sentís alegría y colorea en rojo y en cual sentís tristeza y colorea en verde.


La Educación Emocional como estrategia educativa, consta de dos ejes troncales:

Transversalmente quiere decir que está presente las emociones en todas las disciplinas y deben abordarse desde la particularidad de cada una de ellas como ser matemática, lengua, sociales etc.

Para llegar eficazmente a desarrollar la Inteligencia emocional en los niños es necesario trabajar de forma sistémica y sostenida en el tiempo, abordando los siguientes pilares de la Educación Emocional:

El aprendizaje y la memoria,frente a las frustraciones, la desesperación, la preocupación, el miedo, la tristeza o la vergüenza, se pierde el acceso a la memoria.

Cuando el educando es guiado por su propio deseo, -en el que subyace el placer, el bienestar y la alegría-, funcionan adecuadamente la memoria, la creatividad y la capacidad de reflexión, logrando comportamientos adaptativos que garantizan un APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO.

El aprendizaje significativo es más duradero en el tiempo porque tiene un refuerzo interno. Para incluir las emociones a favor de la enseñanza el docente tiene que manifestar a través del cuerpo su interés por el conocimiento: mostrar su pasiónA través del tono y modulación de la voz, de su mirada, del gesto, del manejo de los silencios y suspensos…

¿Qué hacer?

Prof. María José Juncal
Vicedirectora Nivel Inicial
Posgrado en Formación Docente
Diplomada en Neuro psicoeducación y
en Educación Emocional.
Miembro del Parlamento Mundial de Educación.

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