Prohibición del uso de celulares en escuelas primarias
La principal novedad anunciada por el ministerio de educación de la ciudad de buenos aires (CABA) es la prohibición del uso de teléfonos celulares por parte de los alumnos de nivel primario, a partir del ciclo lectivo 2026. Esta medida se fundamenta en la búsqueda de reducir drásticamente las distracciones en el aula, las cuales han sido identificadas como un factor que interfiere significativamente con los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Se argumenta que el uso de dispositivos personales durante la jornada escolar no solo afecta la concentración individual, sino que también puede ser una fuente de conflictos y ciberacoso entre los estudiantes. La decisión se alinea con tendencias internacionales y otras jurisdicciones que han optado por limitar o prohibir el uso de smartphones en el horario de clases, con el objetivo primordial de mejorar el rendimiento académico y fomentar la interacción social directa y la atención plena en las actividades pedagógicas. La implementación de esta norma estará sujeta a una comunicación detallada con las familias y la comunidad educativa para establecer los protocolos de resguardo de los dispositivos durante el horario escolar.
Nuevas políticas para fomentar el presentismo
Paralelamente a la restricción tecnológica, la administración educativa de CABA ha puesto el foco en la necesidad de combatir el ausentismo escolar y la justificación irregular de faltas. La ministra de educación, mercedes miguel, enfatizó la necesidad de cambiar el paradigma: pasar de un sistema que se centra en justificar la falta a uno que premia y fomenta el presentismo.
La iniciativa responde a datos que vinculan directamente el alto índice de ausentismo con los bajos resultados en las pruebas de desempeño, particularmente en áreas críticas como la comprensión lectora y la matemática. Especialistas, como alejandro ganimian, han destacado la evidencia que demuestra que los estudiantes con más faltas tienen hábitos de estudio menos consistentes.
Las nuevas políticas buscarán:
- Establecer nuevos límites y criterios más estrictos para la justificación de inasistencias.
- Incentivar la asistencia tanto de estudiantes como de docentes, posiblemente a través de mecanismos de reconocimiento.
- Poner fin al engaño de justificar las faltas sin justificación real, trasladando el foco al valor del tiempo de clase y la continuidad pedagógica.
El objetivo es establecer un sistema donde la asistencia regular sea considerada un pilar fundamental de la calidad educativa, esencial para garantizar que todos los alumnos reciban la instrucción completa necesaria para alcanzar los conocimientos básicos esperados en cada ciclo.
