La gestión directiva… ¿oportunidad?¿desafío?

Proyectar la institución y proyectar un estilo de gestión que dará identidad a toda la comunidad educativa

Llegar a la gestión directiva implica un cambio de vida, un cambio de mirada acerca de la realidad local, provincial, nacional e internacional en varias de sus dimensiones.  Este cambio es posible gracias a la vocación, esfuerzo, dedicación, sentido humano desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y Comunicación.

Tomar conciencia de la oportunidad que significa entusiasma y atrapa, y nos enfrenta a desafíos.   Pararse y mirar en prospectiva teniendo conciencia del presente constituye un punto de partida inexorable, que permite proyectar la institución y proyectar un estilo de gestión que dará identidad a toda la comunidad educativa

El planteo del artículo es desde una escuela de nivel secundario y secundario técnico con trayectoria, no una escuela de reciente creación, pudiendo ser útil, salvando las distancias, para ambos casos.  El lugar, Mendoza, República Argentina.  Se analiza desde los tres niveles:

Para organizar la tarea directiva es importante considerar como punto de partida contar con una “biblioteca virtual y/o en soporte papel” de documentación básica, que contenga entre otros documentos:

Sobre la normativa es recomendable publicar a través de medios que sean de fácil acceso para todos como puede ser una página web, roles y funciones de cada actor institucional, lo que favorece al clima organizacional e institucional. 

Puede suceder que el directivo ya sea parte de la comunidad educativa, lo que implica conocimiento de la identidad y  dinámica institucional, de sus actores, de su contexto, sus posibilidades y limitaciones, entre otras situaciones que la caracterizan. Pero también puede suceder que se llega por primera vez a la institución, motivo por el cual puede disponerse de aproximaciones a ella, o bien desconocerla en totalidad. 

De la actitud, principios, posicionamiento, convocatoria, apertura, vínculos… que se tome en cualquiera de los dos casos, dependerá el estilo que caracterizará a la institución.  Por lo que los cambios de gestión directiva generalmente suponen nuevas oportunidades frente a nuevos desafíos.  Por lo que en ambos casos es recomendable partir del conocimiento de la institución tomando como ejes las dimensiones institucionales:

                Hacer ese recorrido llevará al directivo a hacerse una “imagen real” de la institución, con sus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas (FODA).   Analizar esa información con objetividad y con el EGI permitirá acordar “ideas fuerzas” que orientarán y enmarcarán el camino a seguir.  “Ideas fuerzas” entendidas como aquellas que influyen o impulsan a una persona o a una comunidad en su evolución, crecimiento, desarrollo, incorporación de nuevos desafíos…  

Para eso resulta ser siempre una regla importante a seguir, muchas veces difícil de cumplir, “caminar la escuelasentirla… “en su interior y en su exterior, atendiendo fundamentalmente a los actores en cuanto a sus vivencias, emociones, preocupaciones, interesesGestionando para disponer de los recursos, contactos, medios necesarios para que cada integrante de la institución gestione, a su vez, su lugar.

Entrevistando a los actores institucionales, recibiendo a cada nuevo personal con una entrevista de recepción,  que lleva al conocimiento de la persona que ingresa, de presentación de la escuela en la que se desempeñará y se  lo invita a sumarse y a enriquecerla, acercándose periódicamente a referentes por sectores para interiorizarse de la realidad  institucional e identificar aspectos a atender que permitan al directivo ser parte de las preocupaciones, fortalezas, oportunidades que la escuela tiene y a atenderlas a la brevedad.  

De modo que se pueda generar  posteriormente un encuentro con referentes de la institución, para establecer juntos ejes que unan la trayectoria institucional con los tiempos por venir.  De manera que se podrá así reconocer y valorar la trayectoria institucional, sus actores pasados y presentes, proyectándola juntos, siendo partes comprometidas en una nueva etapa institucional.   

Lo planteado llevará a construir una identidad institucional propia en la que cada integrante tiene que gestionar su rol y funciones.

Se puede concluir que lo expuesto tiene como propósito enmarcar los primeros pasos de la  llegada de un  directivo a una escuela determinada, de la que es parte, o fue parte, o llega por primera vez a ella,  pudiendo ser válida para distintos actores institucionales y en diferentes niveles educativos adecuándolo a cada realidad institucional.

La experiencia da la sensación de un puzle en la que cada parte tiene su identidad, tiene y debe ser reconocida, respetada y valorada… a medida que el tiempo pasa habrá conocimiento, reconocimiento, coincidencias, diferencias, suma de partes y juntos harán el todo, ayudando a mejorar la comunicación y el clima institucional, como lo plantea la teoría de la Gestalt en su aplicación a las organizaciones.

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