“La palabra prohibir debería sustituirse por educar”: El liderazgo transformador de Laura Antón ante los desafíos de la educación global

De la herencia de Virtual Educa a la gestión del Bachillerato Internacional, una conversación estratégica sobre el futuro del aula y la formación docente como eje del cambio.

En el panorama educativo contemporáneo, pocos nombres resuenan con la dualidad de la gestión institucional y la visión geopolítica como el de Laura Antón Casas. Directora del Arcángel International School en Madrid y pieza fundamental en la evolución de Virtual Educa, Antón representa una nueva generación de líderes que entienden la educación no como un sistema cerrado, sino como un ecosistema de intercambio multilateral.

Heredera del legado de su padre, José María Antón —quien fuera un visionario en la cooperación educativa entre Europa y América Latina —, Laura ha logrado amalgamar la exigencia de un centro de alto rendimiento con una sensibilidad profunda hacia la realidad docente y la inclusión social. En esta entrevista exclusiva para Gestión Educativa, nos invita a reflexionar sobre por qué la tecnología nunca sustituirá el vínculo humano y por qué la gestión del cambio cultural es el mayor reto que enfrenta un directivo hoy. Una lectura imprescindible para quienes buscan aterrizar las tendencias globales en la realidad cotidiana del aula.

José María Antón, tu padre, fue un visionario que entendió antes que nadie la necesidad de la cooperación multilateral en educación. Al tomar el testigo de Virtual Educa en Europa, ¿cuál es el mayor desafío para mantener vivo ese legado en un mundo post-pandemia que ha cambiado tan drásticamente?

Los legados viven en nosotros. Nos sentimos responsables de continuar que el sueño de aquel que nos inspiró y nos guio. Puede ser un mentor, un profesor, un amigo o, como en este caso, un padre. Su pasión, fuerza e inteligencia dirigen mi rumbo para poder alcanzar una mínima parte de lo que él creó. Sin embargo, lo más preciado de esta camino que he recorrido ha sido compartir momentos con las personas que construyeron Virtual Educa. Ahora son ellos mi soporte y sobre todo, de quienes he aprendido y sigo aprendiendo día a día. Ellos han sido el legado que me ha dejado mi padre.

Virtual Educa ha tenido históricamente una fuerza inmensa en América Latina. ¿Cómo se construye un puente real de intercambio pedagógico entre España/Europa y Latam más allá de la lengua común?

Es necesario mirarnos unos a otros; escucharnos y comprender qué nos podemos aportar mutuamente. Tan lejos pero tan cerca, nos une una historia que no podemos olvidar.

En Latinoamérica he aprendido que hasta el maestro más sencillo, en la escuela más humilde, transmite un profundo amor por la enseñanza. He visto maestras vistiendo sus mejores galas para asistir a un evento educativo, manteniendo en sus ojos la misma ilusión que sus alumnos.

Estás trabajando en la creación de la Fundación José María Antón, ¿qué puedes comentarnos al respecto?

La Fundación nace de una necesidad de llevar una educación real a las aulas y poder llegar a sectores de la población que no tienen los privilegios de los que disponemos algunos, ya que es sencillo crecer y mejorar cuando el entorno es favorable para ello. Me considero una privilegiada por trabajar como Directora del Arcángel International School en Madrid y estar al frente de un grupo de personas tan excepcional. Sin embargo, llevar a cabo acciones que tengan un resultado visible es relativamente sencillo, ya que el entorno es propicio para ello. Pero debemos pensar en los grupos menos favorecidos por el mundo y utilizar lo que la sociedad me ha aportado para devolverle algo a ella.

Mi padre dijo que creó una pequeña realidad que se convirtió en una gran realidad. Por ello me digo cada día que a partir de este pequeño sueño crearemos una gran realidad

Muchos expertos en innovación educativa no pisan un aula hace años, pero tú diriges el Colegio Internacional Arcángel día a día. ¿Cómo influye tu visión global en las decisiones locales? ¿Hay tendencias que se ven muy bien en los congresos internacionales pero que son difíciles de aterrizar en el colegio?

Conocer otras maneras de pensar, de hacer y de liderar me ayuda a comprender que no sé tanto como a veces me creo. Oír a verdaderos expertos en educación es como abrir una ventana en tu cabeza, una ventana que no debes, ni eres capaz de cerrar. Tenemos la obligación como directivos de transmitir lo que hemos visto y compartir todo lo que sea útil para ellos. Veo como muchos directivos se dejan llevar por la inercia de estos encuentros de quedárselo todo para ellos y no invitar a los profesores, que son los que hacen el trabajo con los alumnos diariamente a que asistan. Es nuestro deber moral compartir lo que aprendemos, por eso nos hacemos profesores.

Difícil es el momento de volver. Quieres compartir el mundo de posibilidades que hay y que se puede hacer, pero para ello es importante oír y se acompañado en el proceso por los profesores, no tanto tú a ellos.

Muchas veces al escuchar conferenciantes eres consciente de que no han pisado un aula en su vida, o hace muchos años. Esto resta credibilidad a lo que dicen

El Colegio Arcángel es un referente en Bachillerato Internacional (IB). Para los directivos que nos leen y buscan diferenciar sus instituciones: ¿Cómo gestiona el cambio cultural en el claustro para pasar de un modelo tradicional a uno de indagación y autonomía como el del IB?

La verdad es que todavía estamos en ello. La cultura de una institución es lo más difícil de transformar, pero lo más importante es alcanzar un consenso sobre lo que se está construyendo. La cultura debe emanar del propio centro, y el IB debe acompañar esa identidad; de lo contrario, los colegios corren el riesgo de desdibujarse. Es fundamental que el claustro sienta que no pierde su esencia, sino que la refuerza.

Estamos en medio del auge de la Inteligencia Artificial Generativa. Como directora que debe velar por la integridad académica y como líder de innovación en Virtual Educa: ¿Debemos prohibir, regular o abrazar la IA en las aulas? ¿Cuál es la postura de tu institución?

La palabra prohibir debería sustituirse por educar. Cuando no sabemos qué hacer con algo, o le tenemos miedo, lo prohibimos. Es imposible que nuestros alumnos no usen la IA. La usan sus padres y profesores a la hora de redactar un simple e-mail ¿cómo podemos caer en la doble moral de prohibírsela a ellos? Pero debe utilizarse en el momento y contexto adecuado. Ahora mismo hay dos clases de sociedad, las que usan la IA y la que no, pero debemos pensar cómo trabajar con ella para que no merme las capacidades de comprensión y expresión de nuestros alumnos.

Se habla mucho de «habilidades blandas» (soft skills). En un colegio de alto rendimiento académico, ¿cómo se equilibra la exigencia de las calificaciones con el bienestar emocional y la salud mental de los estudiantes?

Teniendo como prioridad su cuidado y el de los docentes. La empatía del claustro es fundamental para que ellos sientan que somos sus aliados y que deseamos que sean cada día mejores. Es difícil gestionar este equilibrio, ya que los profesores se llevan a casa los problemas de sus alumnos, por ello el cuidado de los docentes es imprescindible. Como dicen “cuidando a los que cuidan” se consigue la magia.

Mirando hacia el futuro a corto plazo (2025-2030), si tuvieras que aconsejar a un director de escuela sobre dónde invertir su presupuesto limitado —infraestructura, tecnología o formación docente—, ¿dónde pondrías la ficha y por qué?

En cinco años puede suceder un mundo. Pero sin duda en formación. La libertad de pensamiento y su profundización no dependen de modos tecnológicas ni de espacios. Solo necesitamos un profesor y un grupo de alumnos para que el aprendizaje ocurra, aunque no tengamos aulas, ni tecnología. Al revés, la cosa cambia.

Para cerrar, Laura: Tu padre solía decir que «la educación es el mecanismo más eficaz para la inclusión social». Desde tu doble rol, ¿qué es lo que te mantiene optimista sobre el futuro de la educación en Iberoamérica?

La creación de este tipo de espacios donde compartir es el principio que nos guía. Tenemos en nuestras manos un gran número de posibilidades para aprender y crecer. No lo desaprovechemos, lleguemos al corazón de ellos para que su vida sea tan increíble como la nuestra.

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