Matías García: «La administración de un colegio no se resuelve con un sistema genérico: se resuelve entendiendo cómo funciona un colegio por dentro»

El fundador de Solinte explica por qué más de 190 instituciones educativas de todo el país confían en un sistema pensado exclusivamente para la gestión de colegios privados, y cómo la tecnología puede transformar la administración escolar sin perder de vista lo humano.

Matías García es contador público y programador. Una combinación poco habitual. Es director de Solinte, una empresa fundada hace más de 30 años en Bahia Blanca. La misión concreta es construir herramientas que hablen el idioma de las instituciones educativas de gestión privada. Hoy con más de 190 colegios en su cartera, presencia en múltiples provincias y un equipo especializado en liquidación de sueldos, aranceles y comunicación institucional, García sigue al frente de una empresa que creció apostando a un nicho que muchos ignoran y pocos entienden en profundidad.

GE: Solinte nació hace más de tres décadas. ¿Qué problema concreto los motivó a crear una empresa dedicada exclusivamente a la gestión de instituciones educativas?

Matías García: Cuando empecé, la realidad era bastante cruda. Los colegios privados administraban todo con planillas de cálculo, cuadernos y procesos manuales que consumían una cantidad de horas absurda. Liquidar sueldos docentes con múltiples convenios, gestionar las cuentas corrientes de cada familia, emitir comprobantes… todo eso se hacía a mano, con un margen de error enorme. Y lo peor: cuando un colegio buscaba un sistema, lo único que encontraba eran soluciones pensadas para empresas comerciales. Un software de gestión para una fábrica o un comercio no entiende qué es un nivel educativo, qué es un convenio colectivo docente ni cómo funciona una subvención estatal.

Yo soy contador y programador, y esa doble formación me permitió ver el problema desde los dos lados: entendía la lógica contable y administrativa del colegio, y al mismo tiempo podía diseñar la solución tecnológica. Así nació Solinte: no como un software genérico adaptado, sino como un sistema construido desde cero para la realidad administrativa de los colegios privados argentinos.

GE: Mencionás que los sistemas genéricos no sirven para un colegio. ¿Qué es lo que un sistema de gestión educativa necesita resolver y que un ERP convencional no puede?

Matías García: Muchas cosas. Te doy ejemplos concretos. Un colegio en la Provincia de Buenos Aires necesita gestionar planillas mecanizadas con cálculos automáticos para DIEGEP, presentar el Formulario A, armar carpetas cuatrimestrales IPS, y generar archivos para el Libro de Sueldos Digital de ARCA con la última versión del F931. Un colegio en Río Negro tiene que procesar preliquidaciones provinciales y diferenciar entre sueldos subvencionados y no subvencionados. Un colegio en Chubut necesita exportar planillas FONID. Todo eso es específico del sector educativo y de cada jurisdicción.

Un ERP convencional no sabe qué es una planilla DIEGEP 20. No entiende que un mismo docente puede tener cargos en distintos niveles con distintos convenios y que hay que agrupar por CUIL. No genera automáticamente los archivos para depósito de haberes con la estructura que pide cada banco para instituciones educativas. En Solinte nos especializamos en eso: en la complejidad normativa y operativa que es propia de un colegio, no de una empresa genérica.

GE: La liquidación de sueldos docentes es uno de los procesos que más complicaciones genera en los colegios. ¿Cómo lo aborda Solinte?

Matías García: La liquidación de sueldos en un colegio privado es probablemente el proceso administrativo más complejo que existe en el sector. Tenés personal docente y no docente, múltiples convenios colectivos, retenciones de Ganancias de cuarta categoría, cargas sociales, obras sociales con planillas específicas, y encima cada provincia tiene sus propias particularidades normativas.

Nosotros ofrecemos dos caminos. El primero es nuestro Sistema de Liquidación de Sueldos: una herramienta que le permite al colegio liquidar internamente, con asiento contable automático, cuenta corriente por empleado, generación de archivos para ARCA, envío automático de recibos con firma digital, y toda la actualización normativa incluida. El segundo camino es nuestro servicio de tercerización: el colegio nos delega la liquidación completa. Nuestro equipo de especialistas se encarga de todo, desde la configuración de convenios hasta las declaraciones juradas. Lo que buscamos es que el representante legal o la entidad propietaria tengan la tranquilidad de saber que esa complejidad está resuelta con profesionalismo, sin importar qué camino elijan.

GE: El otro gran dolor de cabeza de los colegios son los aranceles y las cobranzas. ¿Qué solución ofrece Solinte en ese frente?

Matías García: El tema de aranceles es donde más se nota la diferencia entre usar un sistema pensado para educación y uno genérico. Nuestro sistema maneja cuentas corrientes por alumno y por familia, que es algo que un colegio necesita porque muchas familias tienen hermanos en distintos niveles. Tenés cálculo automático de aranceles, becas y descuentos, facturación electrónica con integración de certificados digitales de ARCA, y estado de deuda en tiempo real.

Pero lo más interesante es la integración con múltiples medios de pago. El colegio no puede pretender que todas las familias paguen de la misma forma. Hay que ofrecerles tarjeta, transferencia, débito automático, QR. Y todo eso tiene que conciliar automáticamente con la cuenta corriente del alumno, sin que alguien tenga que sentarse a cruzar datos a mano. Cuando la familia paga, el sistema lo registra. Cuando no paga, el sistema envía recordatorios automatizados. El colegio deja de perseguir pagos y empieza a gestionarlos.

GE: Hablás de un Portal Administrativo. ¿Qué papel juega en la relación entre el colegio y las familias?

Matías García: El Portal Administrativo es una pieza central de nuestra propuesta. Es un espacio digital donde las familias pueden acceder a su estado de cuenta, ver comprobantes, descargar recibos y comunicarse con la administración del colegio. Parece simple, pero el impacto es enorme.

Pensalo desde la perspectiva de un padre o una madre: en lugar de llamar al colegio para preguntar cuánto debe, entra al portal y lo ve al instante. En lugar de esperar un mail con el recibo, lo descarga cuando quiere. Eso libera al equipo administrativo de cientos de consultas repetitivas y le da a la familia una experiencia de transparencia y profesionalismo que fortalece la imagen institucional del colegio. No es un detalle menor: un colegio que se comunica bien con las familias retiene mejor, cobra mejor y proyecta solidez.

GE: Solinte también ofrece servicios de comunicación institucional y marketing educativo. ¿Por qué una empresa de software se mete en ese terreno?

Matías García: Porque nos dimos cuenta de que la administración ordenada es solo la mitad del problema. Un colegio puede tener los procesos impecables por dentro, pero si no comunica bien su propuesta de valor, si no tiene una presencia digital coherente, si no acompaña los procesos de matrícula y re-matrícula con una estrategia clara, pierde terreno.

El colegio privado compite en un entorno cada vez más exigente. Las familias investigan, comparan, buscan información online antes de inscribir a sus hijos. Si la primera impresión que da el colegio es un sitio web desactualizado o unas redes sociales sin criterio, ya arranca perdiendo. Desde Solinte acompañamos a las instituciones a construir su identidad, definir su propuesta de valor, alinear su discurso en todos los canales y profesionalizar su comunicación. No es marketing vacío: es hacer visible lo que el colegio ya es y ya hace. Es ordenar hacia afuera lo que ya ordenamos hacia adentro.

GE: Si tuvieras que resumir en una frase lo que Solinte le aporta a un colegio, ¿qué dirías?

Matías García: Administración ordenada más comunicación clara es igual a colegio más sólido, más previsible y más valorado. Esa es la ecuación. Nosotros diseñamos e implementamos soluciones que conectan la administración, la dirección y las familias. No vendemos software: acompañamos al colegio a profesionalizar su gestión completa. Y eso, después de 30 años haciéndolo, te puedo asegurar que marca una diferencia que se nota en el día a día.

Solinte es una empresa argentina con sede en Bahía Blanca que se especializa en soluciones de gestión para instituciones educativas de gestión privada. Con más de 30 años de trayectoria, brinda sistemas de liquidación de sueldos, gestión de aranceles, portal administrativo y servicios de comunicación institucional a más de 190 colegios en todo el país. Más información: www.solinte.net

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