Una directora argentina en Israel: Pedagogía de la Shoá en la escuela argentina

De la cifra al nombre: construyendo una brújula moral a través de la pedagogía de la Shoá

Como directores en Argentina, nos enfrentamos a menudo al desafío de abordar temas de una complejidad humana devastadora. Mi reciente paso por Yad Vashem, el Centro Mundial para la Memoria de la Shoá, me permitió entender que enseñar el Holocausto no es solo relatar un evento histórico; es construir una brújula moral para nuestros estudiantes.

La experiencia surgió de una charla de esas que tenemos entre directivos que, entre la angustia, la catarsis y lo luminoso de compartir la vida, mi amiga Dana me comentó de esta posibilidad. El viaje se hizo esperar, las razones son de debido conocimiento. En Israel su hospitalidad, complejidad, belleza y contradicción, fueron matrices que me acompañaron durante todo el camino y aun sigo procesando. En Yad Vashem tuvimos clases y experiencias en diversos memoriales a cargo de Eliana Rapp Badihi, Yechiel Chilewsky, Dr. Pinhas Bibelnik, Haya Feldman Glus, Dr. Yosi Goldstein, Raquel Orensztajn, Dalia Ofek, Dr. Mario Sinay,  Yoel Schwartz, Sara Grosman,  Esther Rute, Marcelo Kisilevski, Cecilia Denot . Asimismo tuvimos el honor de escuchar y compartir con tres sobrevivientes de la Shoá: Irene Shashar, Zvi Szlamowicz e Ita Bar-Tuv.

Este texto no se propone adentrarnos en el detalle de las charlas, las experiencias y las conclusiones (a decir verdad, vine con más preguntas que respuestas, con un triste sentido de ignorancia pero aùn así de privilegio); queremos compartir un aspecto central que puede ser un intersticio de apertura en la trama compleja de cómo abordar el caso paradigmatico del Holocausto desde las direcciones de escuelas. Por supuesto el texto es general, los contextos son particulares.

1. ¿Qué es la Shoá? Una precisión necesaria

Es fundamental partir de una base clara. La palabra hebrea Shoá (catástrofe) define el genocidio sistemático y burocrático de seis millones de judíos por parte de la Alemania nazi y sus colaboradores. En Yad Vashem, aprendí que no debemos enseñar el final de la historia (la muerte), sino la vida que fue truncada, devolviendo la dignidad y la identidad a cada víctima. Un camino “seguro” es la perspectiva del “antes, durante y después” de la Shoá, enfocada en comunidades y ,mejor, en historias particulares.

2. Pedagogía por etapas: El Modelo de Yad Vashem

Uno de los pilares de la formación es que la enseñanza debe ser espiralada y acorde a la edad. No buscamos traumatizar, sino sensibilizar.

Nivel EducativoEnfoque PedagógicoRecurso Recomendado
Nivel InicialEl entorno seguro y la protección.Tommy (Bedřich Fritta)
PrimariaEl mundo del niño y la resiliencia.Quería volar como una mariposa (Hana Gofrit)
SecundariaDilemas éticos, responsabilidad y contexto.En el refugio (Basado en testimonios)

 

Imagen de una de las clases en el predio de Yad Vashem dictada por Eliana Rapp Badihi y Yechiel Chilewski

 

3. Los Justos de las Naciones y el Legado de Janusz Korczak

La pedagogía de la Shoá también nos habla de la luz en la oscuridad. Los Justos de las Naciones son aquellos no judíos (porque también numerosos judíos ayudaron a otras personas) que arriesgaron sus vidas para salvar a perseguidos. Su ejemplo es vital para trabajar la «responsabilidad del espectador» en el acoso escolar o la discriminación actual.

Mención especial me llevé del maestro polaco Janusz Korczak. Su pedagogía del respeto al niño, llevada hasta las últimas consecuencias al acompañar a sus alumnos del orfanato hacia las cámaras de gas en Treblinka, nos obliga a repensar nuestro rol como docentes: el maestro no solo instruye, el maestro protege y dignifica.

Monumento al maestro Janusz Korczak – Yad Vashem

4. Propuesta para Directores: ¿Por qué incluir esto como proyecto en nuestro PEI?

Argentina, con su propia historia de vulneración de derechos, es un suelo fértil para estos valores. Invito a los equipos directivos a:

La educación como antídoto: Combatiendo el antisemitismo desde el aula

Aparte de dire, como la mayoría de ustedes, tengo otros, numeros, trabajos. Soy profe de literatura y trabajo en la universidad. El aumento del antisemitismo a nivel global no es un fenómeno aislado, sino una señal de alerta sobre la erosión de los valores democráticos. La lectura de los materiales propuestos por Yad Vashem no solo enseña historia; ataca directamente las raíces del prejuicio a través de tres ejes fundamentales:

La desmitificación del «Otro»

El antisemitismo se alimenta de la deshumanización y de estereotipos abstractos.

 

La verdad histórica frente a la distorsión

Uno de los mayores desafíos actuales es el negacionismo y la distorsión de la Shoá.

El dilema moral y la responsabilidad individual

En «En el Refugio», los estudiantes de secundaria se enfrentan a la realidad de quienes debieron esconderse y de quienes decidieron ayudarlos.

El rol del director: Crear espacios de resistencia cultural

Para que estas lecturas sean efectivas contra el antisemitismo, desde la dirección los invito a socializar estas premisas, que:

Mi paso por Yad Vashem no fue un viaje aislado; fue la continuación de un peregrinaje que me llevó también por las tierras de Galilea, Cafarnaúm, Belén y Tiberíades. Como católica, caminar por los mismos senderos donde Jesús predicó el amor en tiempos de ocupación y desprecio me interpeló profundamente.

Jesús no fue ajeno a los discursos de odio; él mismo vivió la discriminación en primera persona. Al recorrer esos sitios, comprendí que la lucha contra el antisemitismo no es «un tema de otros», sino un imperativo de nuestra fe y de nuestra humanidad. No podemos decir que seguimos el camino de la Verdad si cerramos los ojos ante el odio que hoy resurge contra el pueblo al que perteneció Jesús. Escribo porque creo, como Korczak, que los niños merecen un mundo donde su identidad no sea un blanco, sino un motivo de orgullo.

Vista del Mar de Galilea desde Cafarnaún

Directores, colegas: enseñar la Shoá es, en última instancia, un acto de amor y de justicia. Es preparar el terreno para que ninguna semilla de odio vuelva a germinar. Los invito a que no tengan miedo de llevar estos libros, y otros (en la página oficial de Yad Vashem encontrarán numerosos recursos para socializar “en cascada”) a sus instituciones; en ellos no solo hay dolor, hay una hoja de ruta para construir una Argentina más fraterna.

En el camino, los encuentro.

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