Liderazgo en movimiento: Vicente López convoca a la 2.ª Caminata de Mentoreo para directivos y docentes
La iniciativa promueve redes horizontales de aprendizaje y busca renovar el sentido de la gestión escolar frente a los desafíos cotidianos de liderar instituciones educativas.

Romper la soledad de la gestión a través del mentoreo horizontal
Uno de los diagnósticos más persistentes en los sistemas educativos de Iberoamérica es el aislamiento profesional con el que directores y docentes enfrentan las problemáticas cotidianas de sus escuelas. Absorbidos con frecuencia por la urgencia administrativa, la resolución inmediata de conflictos y las demandas burocráticas, los líderes escolares disponen de escasos márgenes para la pausa reflexiva, el intercambio de buenas prácticas y la construcción de alianzas estratégicas con sus pares.
En respuesta a esta necesidad de encuentro y articulación, se anunció la realización de la 2.ª Caminata de Mentoreo por la Educación de Vicente López, una convocatoria abierta y gratuita orientada a directivos, docentes y educadores del distrito. La propuesta se articula bajo la premisa de concebir el mentoreo no como una relación jerárquica o tutorial tradicional, sino como una dinámica horizontal de aprendizaje entre pares, donde la experiencia acumulada de cada actor se convierte en insumo formativo para el conjunto.
El objetivo central de este dispositivo es habilitar un entorno propicio para salir de la rutina institucional, propiciando el diálogo abierto sobre las tensiones, incertidumbres y logros que atraviesan a la gestión educativa contemporánea. Al estructurarse en torno al intercambio de proyectos e ideas, la caminata plantea que el fortalecimiento de la escuela no depende únicamente de directrices verticales, sino del tejido de redes locales capaces de acompañar y enriquecer el trabajo diario.
Caminar como dispositivo de reflexión y sentido pedagógico
La elección del formato —una caminata colectiva en un espacio abierto— introduce un elemento metodológico relevante para la gestión educativa. Frente a los modelos tradicionales de capacitación pasiva o reuniones formales en recintos cerrados, el desplazamiento físico compartido opera como un catalizador de la conversación reflexiva. La consigna de la iniciativa explicita que «caminar juntos también es una forma de aprender, acompañarnos y construir la escuela que soñamos».
Este tipo de enfoques dialógicos y desestructurados permite mitigar las asimetrías formales y fomentar una escucha activa más genuina. Durante el trayecto, los participantes tienen la oportunidad de reflexionar sobre los desafíos específicos de conducir una institución, explorar soluciones creativas a problemas compartidos y, de manera sustantiva, reconectar con el propósito fundacional de su labor profesional.
La propuesta apela a una dimensión frecuentemente marginada en la literatura de la administración escolar: la motivación y la renovación del entusiasmo pedagógico. La convocatoria hace explícita la urgencia de generar instancias que permitan «hacer que nuestros ojos vuelvan a brillar por una educación con sentido y de calidad; una educación que inspire, transforme y deje huella». En un contexto global donde el desgaste docente y la fatiga directiva representan barreras críticas para la mejora escolar, recrear el sentido de la vocación constituye un vector estratégico de sostenibilidad institucional.
Superar la brecha entre el aula y el equipo directivo
Un aspecto distintivo de la convocatoria es la integración explícita de docentes y equipos de conducción en un mismo dispositivo de intercambio. Históricamente, la formación continua y las mesas de trabajo suelen segmentar a los actores según su nivel jerárquico: jornadas exclusivas para directores por un lado y capacitaciones disciplinares para docentes por el otro. Esta separación refuerza la percepción de una distancia insalvable entre las directivas de gestión y la realidad operativa de las aulas.
La 2.ª Caminata de Mentoreo plantea abordar los desafíos escolares de forma integral, «tanto desde el rol directivo como desde el aula». Esta mirada compartida resulta indispensable para construir una cultura escolar colaborativa. Cuando un directivo escucha de primera mano las tensiones didácticas cotidianas de un docente, y cuando el docente comprende la complejidad sistémica de administrar recursos y liderar una comunidad, la gestión deja de percibirse como un ejercicio de control y pasa a funcionar como una plataforma de soporte pedagógico.
El intercambio de proyectos e iniciativas entre escuelas de un mismo territorio favorece, además, la transferencia de innovaciones que ya han sido probadas en contextos socioculturales similares, optimizando esfuerzos y evitando la duplicación de errores.
Coordenadas, dinámica y articulación de la jornada
La actividad principal tendrá lugar el sábado 17 de octubre, en el horario de 9:00 a 13:00 h, en el Vial Costero de Vicente López, tomando como punto de referencia el Paseo de la Costa en la intersección de Urquiza y el río. Previendo contingencias climáticas, la organización dispuso que, en caso de lluvia, la actividad se reprogramará para el sábado 24 de octubre en la misma franja horaria.
Como paso previo a la jornada territorial, se programó un encuentro informativo virtual el miércoles 14 de octubre a las 18:00 h a través de Google Meet, concebido para coordinar los lineamientos del mentoreo, presentar las dinámicas de trabajo y responder consultas de los inscriptos.
La participación es de carácter gratuito y requiere inscripción previa a través del formulario digital dispuesto por los organizadores (https://forms.gle/6VTGwpGhTSmfqQFS7).
Iniciativas de este calibre confirman que las transformaciones profundas en la educación a menudo comienzan fortaleciendo el capital social de quienes conducen las escuelas. Al apostar por el mentoreo y el trabajo en red a escala local, la comunidad educativa de Vicente López busca sentar bases sólidas para un liderazgo pedagógico más humano, conectado y transformador.





