Gestión del talento directivo en Colombia: Boyacá estandariza la selección por mérito para frenar la acefalía escolar
A través de las Convocatorias Públicas 17 y 18 de 2026, el departamento busca garantizar la continuidad institucional y de los Proyectos Educativos Institucionales mediante un riguroso sistema de encargos temporales.
La gobernanza escolar en Iberoamérica enfrenta un desafío crónico: la interrupción de los liderazgos debido a procesos burocráticos lentos o politizados. Cuando una escuela pública se queda sin rector o coordinador de forma imprevista, la gestión administrativa y pedagógica entra en una zona de turbulencia que afecta directamente los aprendizajes de los estudiantes. Ante este escenario, la Secretaría de Educación de Boyacá (SEDBoyacá), en Colombia, ha dado un paso estratégico clave al oficializar la apertura de las Convocatorias Públicas 17 y 18 de junio de 2026.
Este proceso técnico, cuyas inscripciones están pautadas del 16 al 18 de junio de 2026, tiene como propósito central conformar los bancos y listas de elegibles para proveer de forma temporal —mediante la figura jurídica del encargo— las plazas vacantes definitivas de Directivos Docentes (Rectores y Coordinadores) para el periodo académico 2026-2027 en las instituciones educativas oficiales de los municipios no certificados del departamento.
Más allá de ser un simple trámite administrativo local, esta iniciativa ofrece una lección fundamental de gestión del talento humano para ministerios y secretarías de educación en toda la región: cómo estructurar procesos ágiles, transparentes y basados en el mérito que impidan la acefalía escolar sin relajar los estándares de idoneidad profesional.
Mitigar la acefalía: Un imperativo para el Proyecto Educativo Institucional (PEI)
El núcleo de cualquier escuela exitosa radica en la solidez de su Proyecto Educativo Institucional (PEI). El PEI no es un documento estático; es una hoja de ruta viva que requiere un liderazgo constante para coordinar la práctica docente, administrar los recursos financieros y mantener el vínculo con la comunidad educativa.
Cuando una plaza directiva queda vacante de manera definitiva —ya sea por jubilación, renuncia, traslado o fallecimiento— el tiempo que transcurre hasta que se realiza un concurso público nacional de méritos puede demorarse meses, e incluso años. Durante ese limbo, las escuelas suelen ser gestionadas por encargos discrecionales o directores en funciones que carecen de la legitimidad técnica o del incentivo a largo plazo para consolidar reformas pedagógicas.
La estrategia de Boyacá ataca este problema mediante la creación de un «banco de elegibles» previamente evaluado. Al estandarizar el proceso de encargo, la administración asegura que el tránsito hacia una solución definitiva no se convierta en un periodo de parálisis institucional. Para los gestores educativos del continente, este enfoque demuestra que la provisionalidad no tiene por qué ser sinónimo de improvisación o favor político.
El mecanismo del encargo como ascenso horizontal y reconocimiento
En el marco estatutario docente de Colombia (regido principalmente por los decretos 1278 de 2002 y 2277 de 1979), el encargo permite que docentes en servicio activo de la planta estatal, que cumplan con los requisitos de experiencia y formación académica, asuman temporalmente funciones directivas. Este mecanismo funciona como una suerte de ascenso horizontal temporal, ofreciendo una doble ventaja estratégica:
- Aprovechamiento del capital intelectual interno: Se promueve a profesionales que ya conocen las realidades socioeducativas del territorio, reduciendo la curva de aprendizaje en comparación con un actor externo al sistema regional.
- Incentivo profesional y meritocrático: Los docentes ven en estas convocatorias una oportunidad legítima de crecimiento profesional basada en sus ejecutorias y competencias, y no en conexiones clientelares.
La ventana de inscripción establecida (del 16 al 18 de junio de 2026) exige una arquitectura digital robusta y un procesamiento de datos ágil por parte de la SEDBoyacá. La transparencia en la ponderación de las hojas de vida, la experiencia en gestión comunitaria y los títulos de posgrado son los baremos que determinan la posición en la lista de elegibles, garantizando predictibilidad y confianza en el sistema.
Lecciones de gobernanza para Iberoamérica
El modelo adoptado por Boyacá resuena con fuerza en los debates actuales sobre las reformas de la carrera docente en América Latina y España. Países como Chile, a través de su Sistema de Alta Dirección Pública para la elección de directores de escuelas municipales, o España, con sus procesos de selección donde participan las comunidades educativas y la administración, buscan constantemente el equilibrio entre la representatividad local y la alta competencia técnica.
La propuesta colombiana, a nivel departamental, descentraliza operativamente la selección rápida pero centraliza los estándares de calidad. Al diseñar una convocatoria pública abierta para sustituciones temporales de largo aliento (periodo 2026-2027), se envía un mensaje contundente a la comunidad: el liderazgo escolar es una función técnica de alta responsabilidad que no puede ser delegada de forma ligera.
Los impactos de un liderazgo escolar deficitario están ampliamente documentados por organismos internacionales como la OCDE y el BID. Las escuelas con directores que carecen de competencias de liderazgo pedagógico muestran mayores tasas de deserción escolar, peor clima de convivencia y un estancamiento en las pruebas estandarizadas. Por el contrario, un rector que ingresa respaldado por un proceso transparente goza de la autoridad moral y técnica para liderar los equipos docentes desde el primer día de su gestión.
Hacia una institucionalización del talento directivo
El verdadero éxito de las Convocatorias Públicas 17 y 18 de 2026 en Boyacá se medirá en los próximos meses, evaluando la velocidad del relevo en los establecimientos educativos que presenten vacantes y la satisfacción de las comunidades escolares con los nuevos perfiles asignados.
Sin embargo, el hito metodológico ya está marcado. La gestión del talento directivo en la educación pública debe migrar definitivamente de los modelos reactivos e improvisados hacia sistemas preventivos y basados en datos. La experiencia de Boyacá demuestra que las entidades territoriales certificadas tienen en sus manos las herramientas jurídicas y técnicas para blindar la escuela pública, garantizando que el derecho a la educación de niños y jóvenes esté siempre guiado por los mejores profesionales disponibles.





