La «Mesa de los 5 Pilares» en Santiago: Un nuevo paradigma de gobernanza participativa para la convivencia escolar
El Ministerio de Educación formaliza una estrategia territorial que integra a los actores clave del ecosistema para transformar el clima institucional y reducir los índices de violencia en las aulas de la región norte.
La gestión del clima escolar ha dejado de ser una tarea periférica para convertirse en el eje central de las políticas de calidad educativa en América Latina. En este contexto, la reciente formalización de la «Mesa de los 5 Pilares» en la Regional 08 de Santiago, República Dominicana, representa un giro estratégico en la forma en que el Estado aborda la conflictividad y el liderazgo en los centros educativos. Bajo el liderazgo del ministro Luis Miguel De Camps, esta iniciativa no solo busca reducir los episodios de violencia, sino instaurar un modelo de gobernanza territorial que obligará a los directivos escolares a repensar su autoridad y sus mecanismos de vinculación con la comunidad.
La arquitectura de los 5 Pilares: Una respuesta sistémica
El modelo propuesto por el Ministerio de Educación (MINERD) se fundamenta en la premisa de que la escuela no puede gestionar la convivencia de forma aislada. Los «cinco pilares» —estudiantes, docentes, familias, sociedad civil y el Estado— operan como una estructura de corresponsabilidad. Para la gestión educativa, este enfoque sistémico es vital: rompe con el paradigma del director como único responsable del orden disciplinario y lo posiciona como un articulador de fuerzas sociales.
Desde una perspectiva estratégica, la Mesa de los 5 Pilares responde a una necesidad urgente de institucionalizar el diálogo. En una región donde la violencia escolar ha mutado hacia formas más complejas, influenciadas por el entorno digital y las desigualdades socioeconómicas, la respuesta puramente punitiva ha demostrado ser ineficaz. La apuesta de Santiago se centra en la prevención y en la creación de una «cultura de paz» que sea sostenible en el tiempo, integrando a los actores de la sociedad civil y a las familias como guardianes del entorno pedagógico.
Implicaciones para el liderazgo y la gestión de centros
Para los directores de los centros educativos de la región norte, la puesta en marcha de esta mesa no es un mero evento protocolar; es un mandato de reestructuración administrativa. La alineación de los reglamentos internos de convivencia con esta nueva estrategia provincial es el primer paso crítico. Los líderes escolares deberán transitar de una gestión de «control» a una de «mediación».
Este cambio implica tres desafíos fundamentales para el liderazgo educativo:
- Actualización Normativa: Los centros deben revisar sus manuales de convivencia para que dejen de ser listados de sanciones y se conviertan en hojas de ruta de derechos y deberes compartidos entre los cinco pilares.
- Capacidad Dialógica: Los equipos directivos requerirán nuevas competencias en resolución de conflictos y negociación, dado que ahora deberán rendir cuentas y coordinar acciones con actores externos (sociedad civil y familias) de manera más formal y frecuente.
- Gestión de Datos: La Mesa de los 5 Pilares funcionará de manera óptima solo si se alimenta de información real. Los directores tendrán que fortalecer sus sistemas de registro de incidencias y clima escolar para aportar insumos a la estrategia regional.
Santiago como laboratorio de gobernanza territorial
La elección de Santiago para la instalación de esta mesa no es fortuita. La Regional 08 ha sido históricamente un polo de innovación educativa en la República Dominicana, y su éxito o fracaso servirá como termómetro para la expansión de esta política a nivel nacional. Este modelo de gobernanza territorial participativa se asemeja a experiencias exitosas en otros países de la región, como los Consejos de Convivencia en Argentina o los Comités Escolares en Colombia, donde la descentralización de la toma de decisiones ha mejorado la percepción de seguridad en las escuelas.
Sin embargo, el éxito de la Mesa de los 5 Pilares en Santiago dependerá de la capacidad del MINERD para evitar que esta estructura se convierta en un ente burocrático más. La participación de la sociedad civil, a menudo relegada a un rol consultivo, debe ser vinculante en la resolución de problemas comunitarios que afectan el aula. Aquí, el papel del Estado es garantizar los recursos y el marco legal para que los acuerdos alcanzados en la mesa tengan impacto real en la jornada escolar extendida y en la seguridad perimetral de los planteles.
Hacia una nueva ética del cuidado en la gestión
Más allá de los reglamentos, la noticia de Santiago subraya la importancia de la «ética del cuidado» en la gestión educativa actual. El ministro De Camps ha enfatizado que la reducción de la violencia es una meta de seguridad, pero también de aprendizaje. Un estudiante que se siente seguro y una familia que se siente escuchada son condiciones sine qua non para el éxito académico.
En términos de liderazgo escolar, esto significa que el éxito de un director ya no se medirá exclusivamente por sus resultados en pruebas estandarizadas, sino por su capacidad para mantener un entorno armónico. La Mesa de los 5 Pilares dota a los líderes de un respaldo institucional para enfrentar desafíos que superan las paredes de la escuela, como el acoso escolar, el impacto de las bandas juveniles o la desvinculación familiar.
En conclusión, la instalación de esta mesa en la Regional 08 es un paso audaz hacia una educación más democrática y menos jerárquica. La gestión educativa en la República Dominicana está entrando en una fase de «gestión compartida» donde el liderazgo se distribuye y la convivencia se construye colectivamente. El monitoreo de esta iniciativa en los próximos meses será fundamental para entender si estamos ante una transformación real o ante un nuevo intento de reforma superficial.
ANEXO: Hoja de ruta estratégica para la alta gestión educativa
Desafíos operativos y perspectiva regional de la política de convivencia en Santiago
| Dimensión | Preguntas críticas y desafíos para el decisor |
| Gobernanza y autonomía | ¿Cómo se garantizará la autonomía de los directores ante la intervención de actores externos? Es fundamental delimitar las competencias de la Mesa. El riesgo de «cogestión» puede diluir la autoridad pedagógica del director. La normativa debe clarificar que la Mesa es un órgano de apoyo y consulta, pero que las decisiones administrativas y pedagógicas intramuros permanecen bajo la responsabilidad jerárquica del equipo directivo. |
| Sostenibilidad financiera | ¿Qué mecanismos de financiamiento específico se asignarán a las Mesas Regionales? Sin una partida presupuestaria para programas preventivos (talleres, mediadores profesionales, infraestructura de recreación), la Mesa corre el riesgo de ser una estructura puramente retórica. La gestión debe prever fondos descentralizados que permitan a las regionales ejecutar acciones de impacto inmediato sin depender de la burocracia central. |
Perspectiva comparada: La «Mesa de los 5 Pilares» en el contexto caribeño
El éxito de esta política en la República Dominicana se medirá, en última instancia, por su capacidad para retener a los estudiantes en el sistema. Para ello, es imperativo establecer un marco de análisis comparativo con experiencias similares en la región:
- Estudio propuesto: Comparativa entre el modelo dominicano y las «Mesas de Paz» del Caribe anglófono y colombiano.
- Variable crítica: Reducción de la deserción escolar ligada a la violencia.
- Indicadores de éxito:
- Tasa de reingreso de estudiantes desvinculados por motivos de seguridad.
- Disminución porcentual de riñas perimetrales reportadas ante la policía nacional vs. resolución interna mediante mediación.
- Percepción de seguridad de las familias como factor de elección de centro educativo.
Nota editorial: La implementación en Santiago no debe verse como un fin, sino como el primer experimento de una gestión de proximidad que busca devolver a la comunidad el sentido de pertenencia sobre la escuela pública. El liderazgo educativo actual exige directivos que sean, ante todo, gestores de redes sociales complejas.


