Gabriel Raya Tonetti asume el rectorado de la Universidad Blas Pascal
Con una trayectoria que entrelaza la investigación científica, la gestión pública y el sector corporativo, el nuevo titular de la institución cordobesa asume el mandato con tres ejes claros: educación a distancia, innovación pedagógica y disrupción tecnológica. Su nombramiento refleja una tendencia regional donde la gobernanza universitaria demanda perfiles orientados a la vinculación socioproductiva.

El ecosistema de la educación superior en Iberoamérica atraviesa una fase de profunda reconfiguración. Las presiones por la rápida obsolescencia del conocimiento, la irrupción de las tecnologías generativas y la necesidad imperiosa de articular la academia con el mundo del trabajo están transformando el perfil requerido para quienes lideran las casas de estudio. En este contexto de cambio de paradigma, la reciente asunción del Dr. Gabriel Raya Tonetti como nuevo rector de la Universidad Blas Pascal (UBP), en Córdoba, Argentina, no es un mero recambio administrativo, sino un claro indicador de las nuevas prioridades en la gestión universitaria contemporánea.
El pasado 5 de marzo de 2026, Raya Tonetti sucedió formalmente a la Mgter. Teresa Beatriz Olivi, quien pilotó la institución a través de los complejos años de la pandemia y consolidó su fortalecimiento estructural. La transición, avalada por la Fundación Universidad Pascal (FUPA), pone de manifiesto una estrategia de madurez institucional: es el sexto rector en asumir desde la fundación de la universidad en 1990, lo que garantiza la continuidad de un proyecto educativo a largo plazo, al tiempo que inyecta una visión renovada frente a los urgentes desafíos de la próxima década.
El ascenso de perfiles híbridos en la alta dirección universitaria
Una de las lecturas más interesantes que deja este nombramiento para los analistas de la gestión educativa es el perfil profesional del nuevo rector. Lejos del modelo tradicional del líder exclusivamente de claustro o puramente burocrático, Raya Tonetti representa la emergencia de un «liderazgo híbrido».
Doctor en Ingeniería Química e Ingeniero Químico por la Universidad Nacional de Tucumán, y especialista en Gestión de la Innovación y Vinculación Tecnológica, su currículum evidencia un tránsito fluido entre múltiples mundos. Ha ocupado cargos gerenciales en áreas de investigación y desarrollo dentro del sector privado productivo (Grupo Arcor), ha ejercido la función pública como secretario de Ciencia y Tecnología de la provincia de Córdoba, y ha presidido espacios estratégicos como el Consejo del Centro de Investigaciones Agropecuarias (CIAP-INTA).
Para las instituciones de educación superior actuales, contar con directivos que hablen el idioma de la empresa, comprendan las dinámicas de las políticas públicas y, a su vez, dominen el rigor de la academia, es un activo invaluable. Este enfoque facilita orgánicamente lo que en política educativa se denomina la «tercera misión» de la universidad: la transferencia real de conocimiento hacia la sociedad para resolver problemas concretos del entorno socioproductivo.
La evolución de la educación a distancia en un mercado saturado
En su discurso de asunción, Raya Tonetti trazó lineamientos que funcionan como una hoja de ruta para la macropolítica de la UBP. Uno de los pilares anunciados fue la consolidación de la institución como referente en educación a distancia de calidad.
Para los gestores educativos de toda la región, este punto resulta crítico y aleccionador. La Universidad Blas Pascal fue pionera en Argentina en la modalidad online, mucho antes de que la contingencia sanitaria global forzara al resto del sistema a la digitalización de emergencia. Sin embargo, el escenario actual de 2026 presenta un mercado regional altamente competitivo y casi saturado, donde la educación a distancia se ha convertido en una oferta estándar por parte de la inmensa mayoría de las universidades.
El reto directivo ya no es la implementación logística de plataformas virtuales, sino la excelencia en el diseño instruccional y la innovación pedagógica en entornos asíncronos y síncronos. El liderazgo de Raya Tonetti deberá enfocarse en la creación de experiencias de aprendizaje verdaderamente significativas, la personalización del trayecto del estudiante mediante análisis de datos y la retención de matrículas a través de un acompañamiento tutorial que trascienda la fría interacción frente a una pantalla.
Inteligencia Artificial: de la amenaza a la integración curricular ética
El segundo gran eje planteado por el nuevo rector, y quizás el de mayor impacto para la gestión del cambio cultural en el corto plazo, es el objetivo de «liderar la integración ética y responsable de la Inteligencia Artificial en los procesos formativos».
La mención explícita y programática de la IA en un discurso de asunción rectoral refleja una toma de postura institucional proactiva e ineludible. En numerosas universidades latinoamericanas, la gestión académica de la inteligencia artificial sigue operando desde el pánico moral o la prohibición, centrada casi de forma exclusiva en el software de detección de plagio. El enfoque propuesto por el flamante rector exige un cambio de mentalidad profundo en todo el cuerpo docente.
Desde la perspectiva del liderazgo universitario, integrar la IA de manera responsable y ética implica procesos enormemente complejos: rediseñar los sistemas de evaluación para medir habilidades blandas, creatividad y pensamiento crítico en lugar de la retención mecánica de datos; capacitar masivamente a los profesores en el uso de herramientas generativas como co-pilotos pedagógicos; y establecer marcos normativos claros de integridad académica. Es un desafío de gobernanza que requiere presupuesto sostenido, visión estratégica y convencimiento orgánico de las bases.
Liderazgo distribuido y gobernanza de puertas abiertas
Finalmente, el recambio en el rectorado también trae consigo una fuerte declaración de principios sobre la cultura organizacional deseada. Raya Tonetti aseguró frente al auditorio que su gestión será de «puertas abiertas, con escucha activa» y bajo la firme premisa de que «el futuro de la universidad no se impone, se construye de manera compartida».
Esta visión apela a los fundamentos del modelo de liderazgo distribuido, absolutamente vital en organizaciones complejas formadas por profesionales altamente calificados, como son las comunidades universitarias. La gestión jerárquica puramente vertical o autoritaria suele fracasar en el ámbito académico, donde los decanos, directores de carrera, investigadores y docentes exigen y necesitan altos grados de autonomía y participación en la toma de decisiones. Al apostar por la co-construcción, la nueva gestión directiva no solo busca reducir la fricción y la resistencia natural al cambio (especialmente ante reformas de fuerte base tecnológica), sino fomentar el sentido de pertenencia y propósito colectivo.
La destacada presencia en el acto formal de representantes del gobierno provincial, referentes del sistema científico-tecnológico, líderes del sector empresarial y autoridades de otras prestigiosas casas de estudio —como la Universidad Nacional de Córdoba—, subraya la clara intención de proyectar a la UBP como un nodo interconectado y activo dentro de un ecosistema mucho más amplio. El éxito de esta nueva etapa bajo la conducción del Dr. Gabriel Raya Tonetti no se medirá únicamente por los indicadores internos clásicos de matrícula o egreso, sino por la genuina capacidad de la universidad para incidir en el desarrollo territorial, demostrando con hechos que la innovación pedagógica y la vinculación científico-tecnológica son los verdaderos motores de la relevancia institucional en la era del conocimiento.





