Llega la 3° Cumbre Internacional “Enseñar para Transformar” organizada por Fundación GLIA
Frente a la disrupción tecnológica que atraviesa el ecosistema educativo, el encuentro organizado por la Fundación GLIA reunirá a referentes globales para debatir cómo la innovación exige repensar el liderazgo directivo, el pensamiento crítico y el bienestar en las instituciones.

El sistema educativo iberoamericano se encuentra transitando uno de los períodos de transformación más acelerados de su historia contemporánea. La consolidación de la Inteligencia Artificial (IA) en las aulas ha dinamitado las certezas metodológicas tradicionales, obligando a los líderes escolares, equipos de supervisión y formuladores de políticas públicas a replantear no solo el formato de la enseñanza, sino su propósito fundamental. En respuesta a esta urgencia sistémica, la Fundación GLIA ha organizado la 3ª Cumbre Internacional “Enseñar para Transformar”, un evento de alto nivel diseñado para trascender el diagnóstico superficial y ofrecer coordenadas de acción concretas para la gestión educativa.
La jornada, que se llevará a cabo el próximo 24 de octubre de 2026 en las instalaciones del Austin Eco Bilingual School en la ciudad de Campana, se estructura estratégicamente en torno a cuatro grandes ejes vertebradores que hoy resultan ineludibles para la planificación de cualquier proyecto educativo: el liderazgo, el pensamiento, la inteligencia artificial y el bienestar educativo. Esta agenda refleja una lectura precisa de las necesidades del sector, asumiendo que la disrupción tecnológica carece de impacto pedagógico real si no se enmarca en una cultura escolar sólida, guiada por líderes directivos con capacidad de orquestar el cambio organizacional.
La paradoja del conocimiento y el desafío directivo en la era del prompt
Uno de los debates centrales que estructurará el encuentro es la tensión innegable entre la inmediatez de las respuestas provistas por las nuevas tecnologías y la necesidad imperiosa de desarrollar habilidades cognitivas superiores en el alumnado. María Eugenia Cossini, referente de Fundación GLIA y una de las especialistas que integrará el panel de expositores, sintetiza este dilema que actualmente desvela a los equipos directivos: “Estamos viviendo algo bastante paradójico: nunca tuvimos tanto acceso al conocimiento y, al mismo tiempo, nunca fue tan necesario enseñar a detenerse, sostener la atención, pensar con profundidad y construir criterio propio”.
Para los equipos de gestión institucional, este escenario implica un rediseño radical del currículum y de las instancias de formación docente continua. Durante décadas, el sistema escolar diseñó sus instrumentos de evaluación y sus secuencias didácticas asumiendo que el objetivo final era que el alumno llegara a una respuesta correcta. Hoy, las herramientas impulsadas por IA pueden resolver determinadas tareas y proveer esa respuesta en cuestión de segundos. El interrogante estratégico que la organización busca instalar en las escuelas es disruptivo: ¿Qué sucede si la respuesta de la IA deja de ser el punto de llegada para convertirse, justamente, en el comienzo del recorrido pedagógico?.
Esta inversión metodológica exige reconfigurar por completo el rol de los educadores. El desafío propuesto pasa por aprovechar las respuestas producidas por estas herramientas para que los estudiantes adquieran la capacidad de cuestionarlas, detectar sesgos invisibles, analizar supuestos, contrastar evidencias empíricas e identificar aquello que falta. En palabras de Cossini: “La gran pregunta ya no es solamente qué puede hacer la IA, sino qué capacidades humanas queremos desarrollar cuando casi cualquier respuesta está a un prompt de distancia. Ahí aparecen el pensamiento crítico, la creatividad, la metacognición y, sobre todo, la autoría: que nuestros estudiantes sigan siendo autores de su propio pensamiento”.

Liderazgo transformacional y ecosistemas de bienestar integral
Desde la perspectiva de la gestión escolar y la macropolítica educativa, la innovación no es un fenómeno aislado. Requiere de un ecosistema institucional que la habilite y la sostenga emocional, material y cognitivamente. El diseño de la 3ª Cumbre «Enseñar para Transformar» acierta al no separar la variable tecnológica de las condiciones humanas necesarias para el aprendizaje. Como advierten desde la Fundación GLIA, este abordaje es indivisible: “No hay innovación posible sin personas capaces de pensar; no hay pensamiento profundo sin ciertas condiciones de bienestar; y no hay transformación educativa sin líderes capaces de construir una cultura que haga todo eso posible”.
Para abordar esta complejidad multidimensional, el evento ha convocado a una destacada nómina de referentes nacionales e internacionales. Desde los Estados Unidos, participarán Tina Blythe y Mark Church, ambos reconocidos por su vinculación a los marcos de comprensión del prestigioso Project Zero de la Universidad de Harvard. A ellos se sumará la visión latinoamericana con la especialista Iliana Aljure León, proveniente de Colombia. Por su parte, la delegación argentina aportará un anclaje fundamental en la realidad del sistema educativo nacional y regional con las exposiciones de la propia María Eugenia Cossini, Lucrecia Prat-Gay, Mónica Rodríguez Salvo, Sergio Siciliano y Jacqueline Kerlakian.
De la teoría a la trinchera institucional: el imperativo práctico
Una de las demandas históricas más persistentes de los directivos hacia los espacios de desarrollo profesional es la dificultad de territorializar las macroteorías de vanguardia en la realidad cotidiana y compleja de sus escuelas. Atendiendo a esta necesidad urgente del sector, la propuesta de la Cumbre trasciende el formato pasivo y transmisivo de las conferencias tradicionales. Durante el transcurso de la jornada, los participantes contarán con instancias diseñadas específicamente para pensar, discutir, experimentar y probar estrategias tangibles que, posteriormente, puedan ser trasladadas de forma directa a sus aulas y mesas de gestión directiva.
“Hay algo que nos propusimos desde el comienzo: que la Cumbre no sea uno de esos encuentros en los que uno sale fascinado, llena un cuaderno de ideas y el lunes vuelve a hacer exactamente lo mismo”, señala la organización. Esta visión pragmática resulta vital para los equipos de conducción, quienes necesitan herramientas concretas para acompañar a sus docentes frente a la incertidumbre. El fin último es que el debate se traduzca en prácticas reales, bajo la premisa rectora del encuentro: “La transformación no ocurre porque conozcamos una nueva teoría, sino cuando esa teoría empieza a modificar lo que hacemos”.
Impacto sistémico, alianzas institucionales y democratización del acceso
En una decisión de fuerte impacto para la política educativa local, y con el objetivo de democratizar el acceso a los debates de frontera pedagógica, la Fundación GLIA ha determinado que la participación en la Cumbre será completamente sin cargo para los docentes y directivos pertenecientes a escuelas de gestión estatal. Esta medida busca achicar las brechas de innovación e impactar directamente en el corazón de la educación pública. Para los profesionales vinculados al ámbito privado o general, el evento requiere un bono contribución establecido en AR$ 11.000.
Para asegurar el rigor académico y aportar valor formal al trayecto formativo de los asistentes, la actividad cuenta con la certificación oficial de la Escuela de Educación de la Universidad Austral.
Los decisores, supervisores, miembros de equipos directivos y educadores que busquen liderar la transformación en sus respectivas instituciones pueden asegurar su participación completando el formulario de inscripción oficial en el siguiente enlace: https://forms.gle/VDuJWwAUAodrXwoU9.
En un contexto donde la escuela debe reescribir su sentido frente al inexorable avance algorítmico, abrirse a nuevas perspectivas y construir redes de colaboración es, hoy más que nunca, el mandato insoslayable de la gestión educativa.





