Rebeca Anijovich es declarada Personalidad Destacada de la Educación por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires
La Legislatura porteña oficializó el reconocimiento a la especialista que transformó la manera de concebir la evaluación y la diversidad en el aula. La distinción valida institucionalmente una trayectoria académica que es referencia ineludible en Iberoamérica.

En un sistema educativo donde a menudo la teoría académica y la realidad escolar transitan por carriles paralelos, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha decidido premiar a quien ha dedicado su vida a unir ambos mundos. Mediante la aprobación del Expediente 1840-D-25, impulsado por la diputada Manuela Thourte (UCR/Evolución), el cuerpo legislativo declaró a Rebeca Anijovich como Personalidad Destacada en el ámbito de la Educación.
Más allá del acto administrativo, lo relevante para la gestión educativa reside en los argumentos que sustentan esta decisión. El texto de la resolución no se limita a enumerar títulos académicos; ofrece una definición política y pedagógica de lo que la Ciudad valora hoy en un referente educativo. La norma destaca explícitamente que su trayectoria, «atravesada por el compromiso con una pedagogía reflexiva, inclusiva y situada, ha dejado una huella indeleble en generaciones de educadores y educadoras».
Una «voz imprescindible» para tensionar la práctica
Para los equipos directivos que gestionan la formación continua, los fundamentos del reconocimiento ofrecen una hoja de ruta clara. La Legislatura reconoce que Rebeca Anijovich «se ha convertido en una voz imprescindible en el campo de la didáctica y la formación docente».
¿En qué radica esa imprescindibilidad? Según el documento aprobado, no está en la prescripción de recetas mágicas, sino en la promoción de «miradas que invitan a pensar, tensionar y volver sobre la práctica con el deseo genuino de enseñar mejor». Este pasaje valida institucionalmente el modelo de la Práctica Reflexiva: la mejora escolar no proviene de aplicar manuales estandarizados, sino de la capacidad del docente y del directivo de cuestionar («tensionar») sus propias rutinas para transformarlas.
De la academia al «barro» de la escuela
Quizás el punto más emotivo y certero de la resolución —y el que más resuena en las salas de profesores— es el reconocimiento a su dimensión pragmática y humana. En un párrafo clave, el texto señala que «sobre todo, Rebeca Anijovich ha sabido mantenerse cercana a las escuelas, a las aulas, a los dilemas concretos del oficio docente.»
Esta afirmación encierra un valor estratégico inmenso. Legitima un perfil de liderazgo educativo que no se construye desde la distancia del despacho o la torre de marfil universitaria, sino desde la empatía con los problemas reales de la enseñanza: la falta de tiempo, la diversidad de trayectorias, la evaluación en contextos masivos. Anijovich ha logrado teorizar sobre la evaluación formativa y las aulas heterogéneas sin perder nunca el contacto con la «temperatura» real del sistema.
Un legado de inclusión genuina
La distinción llega para consolidar décadas de trabajo en las que Anijovich, desde sus cátedras en la Universidad de San Andrés y FLACSO, y a través de su profusa bibliografía, ha dotado a los educadores de herramientas para gestionar la diversidad. Su enfoque ha permitido pasar de una escuela que clasificaba alumnos a una escuela que diseña estrategias para que todos aprendan.
La aprobación del proyecto de la diputada Thourte confirma que estos principios —inclusión, reflexividad y cercanía— no son solo aspiraciones teóricas, sino valores que el Estado porteño decide destacar como modelo a seguir.
En conclusión, la declaración de Personalidad Destacada es la formalización de un consenso: Rebeca Anijovich ha cambiado la gramática escolar de la región. Y lo ha hecho, como bien señala la Legislatura, manteniéndose siempre cerca de los dilemas concretos de quienes, cada mañana, abren las puertas de las escuelas.
La comunidad educativa de REDIE (Red de Directivos de Instituciones Educativas) y la Revista Gestión Educativa celebran que el Expediente 1840-D-25 haya prosperado, entendiendo que cuando se distingue a referentes como Rebeca Anijovich, se está distinguiendo también a un modelo de escuela que no deja a nadie afuera y que apuesta, día a día, por la construcción de aprendizajes con sentido.





