El fútbol como lenguaje pedagógico: La propuesta que transforma la convivencia escolar y desafía la gestión directiva
El programa "Historias en Juego - Play it Forward" desembarca en las escuelas primarias para abordar la regulación emocional y la equidad de género a través del deporte cooperativo, ofreciendo a los líderes educativos una herramienta vivencial sin costo de implementación.
Para quienes asumen la responsabilidad de liderar instituciones educativas en la actualidad, la gestión del clima escolar se ha convertido en una prioridad tan urgente como el propio rendimiento académico. Cada vez más, los docentes y los equipos directivos observan dificultades concretas en la regulación emocional dentro del aula. A esto se suman los desafíos constantes en la resolución de conflictos y en la garantía de una participación equitativa entre todo el alumnado. Frente a este diagnóstico, que resuena en los pasillos de las escuelas de toda Iberoamérica, surge una pregunta disruptiva: ¿qué pasaría si el fútbol dejara de ser solo un juego para convertirse en una herramienta pedagógica capaz de transformar vínculos, emociones y aprendizajes?.
Esa es precisamente la premisa que impulsa la iniciativa «Historias en Juego – Play it Forward«. Este programa está comenzando a abrir nuevas y necesarias conversaciones en la Ciudad de Buenos Aires respecto a la convivencia escolar y el desarrollo socioemocional durante la infancia. La propuesta está promovida por la Huracan Foundation, con sede en Londres, una organización que desde el año 2009 acompaña proyectos de este tipo en Europa, Latinoamérica y África. Desde esta fundación se plantea una visión fundamental para la gestión pedagógica: lo verdaderamente importante no es solo el “qué” se enseña, sino el “cómo” se enseña, entendiendo que aprender a convivir no es un simple resultado colateral, sino una condición indispensable para poder aprender.
La intervención de este programa introduce un enfoque pedagógico distinto a los métodos tradicionales. Se propone trabajar las habilidades socioemocionales desde la experiencia directa, poniendo en juego el cuerpo y la narrativa con estudiantes que tienen entre 8 y 10 años. La elección de esta franja etaria no es casual para el diseño de políticas institucionales, ya que es en el nivel primario donde se consolidan los patrones de convivencia, la capacidad de regulación emocional y las formas de participación. La propuesta advierte que, si no se implementan intervenciones vivenciales en esta etapa, las dinámicas de exclusión y los conflictos tienden a repetirse irremediablemente en el tiempo.
Desde el punto de vista metodológico, el programa combina dinámicas propias del fútbol con espacios diseñados específicamente para la pausa y la reflexión. En estos espacios, los y las estudiantes no se limitan únicamente a jugar, sino que aprenden a escucharse mutuamente, a tomar decisiones de forma colectiva y a reconocer sus propias emociones frente a situaciones reales. Como señalan los impulsores de la propuesta, el fútbol no representa el objetivo final, sino que funciona como el vehículo estratégico para desarrollar la inteligencia colectiva y afianzar el sentido de pertenencia en el grupo. «Historias en Juego» utiliza este deporte como un verdadero lenguaje pedagógico para aprender a escuchar, decidir, cooperar y pertenecer.
Para los equipos de conducción que buscan implementar el programa, la estructura está claramente definida. La metodología integra dimensiones técnicas, físicas, mentales y psicosociales. Cada una de las sesiones de trabajo promueve la conceptualización del error como una fuente valiosa de aprendizaje, utiliza la pausa como una herramienta clave para la toma de decisiones y concibe al grupo de estudiantes como un organismo colectivo.
A nivel organizativo, el programa se estructura en torno a los siguientes componentes clave:
- El trabajo sobre la autorregulación emocional.
- La práctica de un fútbol contextualizado que fomenta las habilidades de trabajo en equipo y el juego cooperativo.
- El desarrollo de la narrativa y la práctica de la escucha activa.
- La implementación de un liderazgo rotativo para asegurar la equidad de género.
Desde la perspectiva de la viabilidad institucional, «Historias en Juego» presenta características sumamente atractivas para la gestión directiva. El programa tiene una duración total de cuatro meses, planificado para ejecutarse entre abril y julio. Se organiza a través de encuentros quincenales, conformando un total de 8 sesiones. Cada una de estas sesiones tiene una duración que puede variar entre 40 y 70 minutos, sujeto a la conveniencia de la escuela. Está diseñado para grupos de entre 20 y 25 estudiantes, focalizándose en alumnos de 3º o 4º grado de la escuela primaria. Además, ofrece flexibilidad operativa, ya que los encuentros pueden programarse cualquier día de la semana por la mañana, o bien los martes o viernes en el turno tarde, y puede dictarse tanto en idioma español como en inglés.
Uno de los aspectos más relevantes para los presupuestos escolares es que el programa se encuentra financiado en un 100% por la Fundación Huracán. El rol que debe asumir la institución educativa anfitriona se limita a brindar el espacio físico adecuado y, solo en caso de desearlo, facilitar la presencia de algún referente propio seleccionado por la escuela.
Los resultados que se esperan de esta articulación entre movimiento, palabra y vínculo son de gran impacto para el clima institucional. Se proyecta lograr una mejora sustancial en la autorregulación emocional de los participantes, una disminución visible de los conflictos entre pares y, de manera destacada, una mayor participación de las niñas asumiendo roles de liderazgo. Para medir este impacto, la iniciativa contempla una evaluación continua mediante la observación de los conflictos, los niveles de participación, la asistencia, la expresión de las emociones y la capacidad de toma de decisiones colectivas.
Asimismo, el proyecto no aísla a la escuela de su entorno, sino que las familias participan activamente a través de la construcción de narrativas compartidas y forman parte de un evento de cierre de carácter comunitario. Todo el proceso se lleva a cabo bajo un estricto marco de ética y cuidado, asegurando el consentimiento informado, el cuidado de la imagen de los menores y un profundo respeto por la identidad institucional y familiar.
En definitiva, lo más interesante de esta iniciativa no radica exclusivamente en las actividades que propone, sino en el horizonte que habilita: ofrece una forma diferente de pensar la escuela como un espacio donde el acto de aprender implica, necesariamente, convivir, sentir y construir junto a otros. En sintonía con el espíritu de REDIE, que busca impulsar el intercambio de experiencias con un alto potencial de transformación, «Historias en Juego» invita a todos los líderes educativos a repensar la manera en que diseñamos las propuestas educativas para que logren integrar de manera efectiva lo cognitivo, lo emocional y lo comunitario. El programa propone así una alianza estratégica fundamentada en la confianza, el cuidado mutuo y la construcción conjunta de la comunidad educativa. Porque, en ocasiones, cambiar la forma en la que jugamos en la escuela también termina cambiando la forma en la que aprendemos.
Conectá con la innovación en tu escuela ¿Te interesa conocer más detalles sobre esta iniciativa o explorar posibles formas de articulación para tu institución educativa?. Para sumar a tu escuela a esta propuesta transformadora, puedes contactar directamente a la Project Manager del programa en Argentina, Mariana Crespo (Martínez). Escríbele a su correo electrónico: mariana.crespo@bue.edu.ar o comunícate al teléfono 011 3441-1373.






