Acadeu
EducaciónEducación Bilingüe

La enseñanza de idiomas como herramienta de cambio e impacto global

Cómo los docentes de idiomas tenemos una oportunidad única de desarrollar en nuestros estudiantes habilidades para la vida y a la vez generar contextos significativos para la enseñanza.

Como profesora de Inglés en Argentina y de Español en Estados Unidos, muchas veces me he encontrado reflexionando sobre qué implica realmente aprender un idioma y en cómo generar espacios significativos para su adquisición.

¿Cuántas veces nuestros estudiantes nos han preguntado: “para qué me sirve aprender esto”? Y una se encuentra explicando: “en el futuro lo vas a necesitar”. Sin embargo, esta respuesta no los satisface en un mundo que se rige por la inmediatez y en definitiva a nosotros los educadores tampoco.

En los últimos años los docentes de idiomas nos hemos corrido del lugar de meros transmisores de reglas gramaticales y nos hemos posicionado como diseñadores de experiencias significativas y culturales. Hoy entendemos que la lengua se desarrolla en un contexto en el que el estudiante tiene la oportunidad no sólo de aprender el idioma sino también la cultura que la atraviesa.

Además, tenemos una oportunidad única: desarrollar en nuestros estudiantes habilidades para la vida como lo son el pensamiento crítico, la conciencia global, la comunicación efectiva, entre otras competencias. Pero ¿Cómo nos posicionamos en ese nuevo rol? ¿Cómo podemos hacer esto sin dejar de lado el contenido académico?

Mi experiencia como docente de intercambio cultural y  embajadora de mi país con Participate Learning (programa de intercambio cultural) generó muchos cambios significativos no sólo a nivel personal sino también profesional y mi salón de clase se convirtió en un “pedacito del mundo” en donde la lengua dejó de ser un mero contenido para convertirse en un medio por el cual aprendemos sobre el mundo. Además, he descubierto que de esa manera, el contenido lingüístico se aprende de forma más natural y significativa.

Es por ello que el desafío pasó a ser cómo integrar el idioma de manera que se convierta en una herramienta. 

A continuación, comparto algunas estrategias que me ayudaron en el proceso de que el currículum se convierta en una experiencia conectada con la realidad con ejemplos de mi salón de clase.

Fomentar la comunicación auténtica

Cuando estamos enseñando un idioma, los estudiantes están allí sentados escuchando y tal vez comunicándose entre ellos. Sin embargo, he descubierto que no hay nada más significativo que “traer el mundo a la clase” no sólo simulando situaciones del mundo real (que por cierto está muy bien) sino también, y mucho más potente, es generar espacios reales. En distintas ocasiones, los intercambios asincrónicos a través de distintas herramientas tecnológicas como Padlet, penpals o intercambios de videos nos permiten fomentar la comunicación auténtica pero más aún lo es generar espacios sincrónicos como lo son las videollamadas. Cuando la cámara en mi salón de clase en Ligon Middle School en Raleigh, Carolina del Norte se prende y se conecta con otro salón de clase en el mundo, allí comienza la magia. Hemos conectado con República Dominicana, Argentina y en cada una de ellas los estudiantes tienen la posibilidad de practicar el idioma que están aprendiendo y también conectar un otro, real, al otro lado del mundo y aprender su cultura. Nunca olvidaremos la conexión que realizamos el año pasado con una escuela de Clemente Onelli, un pueblo de la linea sur de Río Negro, mi provincia. Para las dos clases esto fue transformador en todo sentido. Eventualmente, como profesores de idiomas, lo que más deseamos es que nuestros estudiantes puedan interactuar en el mundo real y no solamente “fill in the blanks”.

Capitalizar lo que los estudiantes traen al salón de clase

Existe evidencia de que el andamiaje promueve el aprendizaje. Es decir, para los estudiantes, poder conectar lo que aprenden en el salón de clase con sus conocimientos o experiencias previas es muy importante a la hora de construir el idioma. Es por ello que transformar una lista de vocabulario en un proyecto significativo para los estudiantes puede generar oportunidades para que los estudiantes conecten quienes son y de dónde vienen con la lengua. En mi clase de Español en USA, Teo de Perú nos enseñó cómo preparar ceviche peruano después de que yo les cuente cómo preparar alfajores de dulce de leche. Este intercambio de culturas genera empatía, visión global y respeto por la diversidad además de valorar nuestras raíces.

Proyectos de acción global – Objetivos de Desarrollo Sostenible

Los proyectos de acción global en la clase de idiomas generan oportunidades significativas para el aprendizaje del idioma pero también conciencia global. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) pueden servir de fuente de inspiración para que temas como “las asignaturas o los objetos de la escuela” cobren vida. Los ODS son parte de la agenda de la ONU para poder tener un mundo mejor. Si todos los docentes hiciéramos lo mismo con nuestro currículum considero que podríamos tener un mundo mejor. En una de las unidades de mi clase trabajamos con el acceso a la Educación en el Mundo (ODS 4) y los estudiantes intercambian videos de cómo son las escuelas alrededor del mundo. Mis compañeras de Argentina me envían videos sobre sus escuelas y el horario escolar de un estudiante allá y nosotros hacemos lo mismo. Además, creamos folletos informativos sobre la escuela en español para la comunidad hispana.

La posibilidad de alinear los ODS con el currículum de un idioma nos brinda la oportunidad de tener un curriculum más amigable con el mundo y al mismo tiempo que los estudiantes encuentren el propósito de aprender un idioma.

Estas y muchas otras estrategias me han permitido acompañar a mis estudiantes en un proceso donde aprender un idioma va mucho más allá de memorizar listas de vocabulario: se transforma en una experiencia con sentido.Hoy, los educadores nos apoyamos cada vez más en la creación de espacios que trascienden las paredes del aula, donde los estudiantes no solo aprenden una lengua, sino que también desarrollan habilidades para la vida y competencias que los acompañarán siempre porque en definitiva, enseñar un idioma no es solo enseñar a comunicarse, sino abrir puertas a nuevas formas de pensar, comprender y habitar el mundo.

Hola 👋
Un placer conocerte.

Regístrate gratis para recibir toda la información sobre eventos educativos, cursos, noticias y recursos para educadores.

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Mostrar más

Cecilia Camarero

Profesora de inglés y educadora internacional, egresada de la Universidad Nacional del Comahue (Argentina). Actualmente enseña español en Estados Unidos como parte del programa de intercambio cultural de Participate Learning. Reconocida como Profesora del Año, se desempeña también como mentora y coach docente en Ligon Middle School. Su enfoque se centra en el diseño de experiencias de aprendizaje significativas, estrategias de alto impacto y el desarrollo de competencias globales. Además, brinda capacitaciones y consultorías a instituciones educativas y a docentes, acompañando procesos de innovación y mejora en la enseñanza.

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba